Metodología
Cómo calificamos las salas
Por qué publicamos esta página
En cada sala de POKONLINE publicamos un puntaje editorial y una posición en el ranking. Para que ese número valga algo, necesitas saber cómo se construye y qué hay detrás — y también qué no hay. Esta página describe el procedimiento completo, sin adornos. Si encuentras en una reseña un dato que no encaje con lo aquí descrito, escríbenos y lo corregimos.
Paso 1: Permiso, licencia y operador
Partimos del único criterio duro que se puede verificar en una fuente oficial: bajo qué permiso o licencia opera la sala. Distinguimos siempre entre las salas con permiso SEGOB y las salas internacionales que los jugadores mexicanos usan legalmente pero que no tienen permiso mexicano — no son lo mismo y la diferencia cambia a quién puedes reclamar si algo sale mal. Anotamos la empresa que opera la sala, su licencia y el historial público de quejas.
Paso 2: Bono, rakeback y condiciones
Leemos los términos de la oferta de bienvenida y extraemos los parámetros que deciden su valor real: monto, ritmo de liberación, plazo, y qué manos o juegos cuentan para liberarlo. Un bono con número grande en el cartel y condiciones peores vale menos que uno pequeño que sí se libera, y así lo calificamos. Con el rakeback hacemos lo mismo: comparamos el porcentaje anunciado con las condiciones que lo limitan.
Paso 3: Pagos, límites y comisiones
De la caja de la sala registramos los métodos disponibles para México — OXXO, SPEI, transferencia, criptomonedas —, el depósito mínimo, los límites de retiro, las comisiones y los plazos de pago tal como los declara el operador. El plazo de retiro lo tomamos de su propia documentación: es su dato declarado, no un tiempo que hayamos cronometrado. Cuando el plazo declarado y las experiencias públicas de los jugadores no coinciden, lo decimos en el texto de la reseña.
Paso 4: Tráfico, software y juego
Registramos el volumen de jugadores y los horarios de mayor actividad según los datos públicos de seguimiento de tráfico, el tipo de mesas y torneos, el software de escritorio y móvil, y los canales de soporte. Son características verificables de la plataforma que puedes comprobar tú mismo.
Cómo se construye el puntaje
Cinco categorías — confianza y licencia, bono y rakeback, tráfico, software y pagos — se califican de 1 a 10 y se ponderan en un puntaje final. Ese número es una opinión editorial apoyada en los hallazgos descritos arriba, no el resultado de una medición. Dos redacciones con los mismos hechos pueden dar puntajes distintos, y es legítimo. Por eso en cada sala publicamos también los hechos concretos en los que se apoya el puntaje: para que puedas formarte tu propio juicio si no compartes el nuestro.
Lo que no hacemos
Esta es la parte más importante de la página. No abrimos cuentas en las salas, no depositamos dinero real, no jugamos manos ni retiramos ganancias. No cronometramos la velocidad de pago ni ponemos a prueba al soporte con preguntas fingidas. No fingimos nada de eso — y si encuentras en el portal alguna frase que sugiera lo contrario, es un error y queremos saberlo. Nuestra calificación se apoya en datos verificables de fuentes oficiales y en compararlos con honestidad. Preferimos decirte exactamente qué hay detrás de nuestros números antes que inventarnos experiencias que no tuvimos.
Enlaces de afiliado y ranking
Los enlaces salientes hacia las salas son de afiliado: si entras por ellos y te registras, POKONLINE puede recibir una comisión. Las comisiones financian el portal. La posición en el ranking no se vende y el monto de la comisión no entra en ninguna de las cinco categorías calificadas. Una sala no puede comprarnos un puntaje mejor ni un lugar más alto.
Actualizaciones y correcciones
Bonos, límites y comisiones cambian, y nuestros datos pueden quedar desactualizados. Revisamos las reseñas de forma continua y publicamos la fecha de la última actualización junto al puntaje. Antes de registrarte o depositar, verifica siempre las condiciones vigentes directamente con la sala. Si detectas una imprecisión, escríbenos: la corregimos y no fingiremos que nunca estuvo ahí.